


Historia. Arte. Literatura. Vida.
El hospital de Santa Cristina de Somport: reconstrucción ideal
Nada queda hoy del antiguo hospital salvo las trazas de sus cimientos. Pero por ahora os dejaré vagando con la imaginación por las montañas del Pirineo a la espera de hallar el merecido descanso entre sus muros mientras disfrutáis de sus fabulosos paisajes...
Quedad con Dios.
Estas tres últimas vías, unidas en Ostabat, atravesaban los Pirineos y se encontraban con la vía Tolosana en Puente la Reina, dirigiéndose desde allí a Santiago atravesando las localidades de Estella, Los Arcos, Logroño, San Millán de la Cogolla, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, Castrojeriz, Fróista, Carrión de los Condes, Sahagún, León, Astorga, Ponferrada, Puertomarín y Arzúa, entre otras, hasta llegar a Santiago de Compostela.
El Camino de Santiago configuró una ruta de peregrinación de raíz profundamente religiosa que todavía perdura en nuestros días, si bien hoy tiene un trasfondo más turístico que religioso, pero también fue el origen de una extraordinaria expansión económica que contribuyó al desarrollo de numerosas ferias, mercados y posadas, así como un camino cultural por el que entraron en la península las formas artísticas del arte románico y gótico, como lo atestiguan templos como las catedrales de Jaca, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, León, Astorga y la propia Santiago.
Pórtico de la Gloria. Catedral de Santiago de Compostela (Maestro Mateo, ca. 1150).
El "Codex Calixtinus" recibe ese nombre porque según parece fue compilado por orden del papa Calixto II, recogiendo multitud de testimonios de milagros del Santo según cuenta el primer libro del manuscrito: una carta del propio Calixto II dirigida al abad de Cluny Pedro "el Venerable" (muerto en 1156) y al arzobispo de Santiago don Diego Gelmírez (muerto en 1139), si bien la mayoría de los historiadores dan por falsa esta carta, que probablemente fue incluida por los compiladores anónimos del manuscrito para darle mayor importancia (algo parecido a lo que se hizo con las famosas Actas del Concilio de Jaca de 1063... un concilio que jamás se celebró).
Un ejemplar del manuscrito original lo atesora el Archivo Catedralicio de Compostela. Se trata de un códice miniado de 225 folios escrito en el siglo XII compuesto por cinco libros encuadernados en mismo volumen:
I.- Un conjunto de sermones, textos litúrgicos y formularios para la liturgia de Santiago Apóstol.
II.- Una colección de 22 milagros debidos a la intercesión del Apóstol en diferentes regiones de Europa.
III.- Un relato sobre el traslado de los restos de Santiago desde Padrón a Compostela.
IV.- Una Historia de Carlomagno y Roldán, que narra la venida a Hispania del emperador franco y la muerte de su sobrino en Roncesvalles, atribuida al arzobispo Turpin de Reims y que habitualmente se conoce como el "Pseudo Turpin". Este fragmento fue desgajado del manuscrito en 1610.
V.- El "Liber Peregrinationis Sancti Iacobi" atribuído a Aymeric Picaud, francés del Poitou, quien también parece que recopiló y editó toda la obra.
Este último consta de los siguientes capítulos:
Carta del Santo Padre Calixto II
Capítulo I
De los caminos de Santiago
Capítulo II
De las jornadas del camino de Santiago (Calixto, Papa)
Capítulo III
De los nombres de los pueblos del Camino de Santiago
Capítulo IV
De los tres hospicios del mundo
Capítulo V
De los nombres de algunos que repararon el camino de Santiago. (Por Aimerico)
Capítulo VI
De los buenos y malos rios que se hallan en el camino de Santiago. (Calixto, Papa)
Capítulo VII
De los nombres de las tierras y de las particularidades de las gentes que se encuentran en el Camino de Santiago
Capítulo VIII
De los cuerpos de los santos que descansan en el camino y que deben ser visitados por los peregrinos. Empieza el martirio de San Eutropio, obispo de Saintes y mártir
Capítulo IX
Del carácter de la ciudad y de la basilica de Santiago, apóstol de Galicia. (Calixto, papa, y Aimerico, canciller):
Apartados:
- De las iglesias de la villa
- De la medida de la iglesia
- De las ventanas
- De los porticos
- De la fuente de Santiago
- Del paraiso de la ciudad
- De la puerta septentrional
- De la puerta meridional
- De la puerta occidental
- De las torres de la catedral
- De los altares de la catedral
- Del cuerpo y del altar de Santiago
- Del frontal de plata
- Del ciborio del altar del Apóstol
- De las tres lámparas
- De la dignidad de la iglesia de Santiago y de sus canonigos
- De los canteros de la iglesia y del principio y fin de su obra
- De la dignidad de la iglesia de Santiago
Capítulo X
Del numero de canónigos de Santiago
Capítulo XI
De como debe ser acogidos los peregrinos de Santiago
Fin del quinto libro del apóstol Santiago.
En fin, como os he dicho, una verdadera joya. En una próxima entrada veremos algunos de sus aspectos más curiosos e interesantes.
Piet Mondrian: Composición VII. 1913. Solomon Guggenheim Museum. New York
Por todo esto, antes de elaborar una opinión viendo uno de esos sacos de arpillera pegados a un lienzo, una lata de refresco colgando del marco de un cuadro o una docena de cristales rotos en medio de una tela, imaginemos qué busca el artista reflejar con eso, cuáles han sido las razones que le han impulsado a hacerlo, qué pretende manifestar. Pensemos también qué sensación primaria nos produce la obra, qué armonía o disonancia tienen las formas, cómo se relacionan éstas con los colores y su disposición... y sobre todo tratemos de no reconocer nada concreto en todo ello. Sólo entonces estaremos realmente en condiciones de decir “me gusta esta pintura”.
Espero que esta serie de entradas os ayude a contemplar el arte moderno con una visión diferente.
Claude Monet: catedral de Rouen (1894). París, Musée d'Orsay
Ese universo es tan complicado, esos pensamientos son tan complejos y racionales, las posibilidades son tan abiertas que la imagen natural no basta para reflejarlos. Y es así como en los albores del siglo XX un artista ruso llamado Wassily Kandinsky ideó la primera pintura abstracta de la Historia del Arte. Ese nacimiento de la abstracción acarreó consigo la muerte del mundo real en cuanto a su indisoluble identificación con el Arte se refiere. A partir de ahí se abre un nuevo universo de formas, colores, líneas, luces y sombras cuyo mérito artístico ya no radica en lo perfecto de su ejecución sino en lo creativo, en lo original, en lo profundo de lo que sugiere. La formación de artista es cada vez más autodidacta: las Escuelas de Artes y Oficios, las facultades de Bellas Artes proporcionan los conocimientos básicos sobre las técnicas, los modelos del clasicismo, la perfección del sombreado y el color... pero a partir de ahí el Arte abre sus puertas a un sinfín de posibilidades creativas, incluyendo las preferencias del artista en cuanto a la técnica pictórica que utilice.
Wasslily Kandinsky: Yellow-red-blue. 1923
No se trata, por tanto, de comparar, de valorar la pintura contemporánea en función de su mayor o menor semejanza con objetos reales y reconocibles. Un cuadro que lleve por título “bodegón” no tiene por qué representar una naranja, dos pimientos y un racimo de uvas. Simplemente refleja lo que el concepto “bodegón” sugiere al artista. Por ese motivo un buen número de obras contemporáneas carece de título. De este modo las cosas, aunque parezca lo contrario, se simplifican sobremanera para el espectador. La consideración de la pintura contemporánea se plantea desde presupuestos totalmente libres, desprovistos de todo prejuicio. Ante un cuadro, abstracto o no, colgado de los muros de un museo o las paredes de una galería de arte el visitante sólo tiene que plantearse lo que esas líneas, colores y formas le sugieren. Debe considerar qué inspira la obra: sentimientos agradables o desagradables, sensaciones dulces, amargas, ácidas, incómodas, pacíficas o violentas. En definitiva, el espectador debe pensar en términos de pura estética, y su juicio valorativo debe basarse en sensaciones, nunca en comparaciones con la Naturaleza. Esa es la puerta de entrada al universo de la contemporaneidad en el Arte.