martes, 9 de agosto de 2011

El cronista Enrique de Çaragoça (2)

Hace ya varios años que vengo siguiendo la pista de este enigmático personaje cuya trayectoria vital me resulta curiosa y atrayente. En el año 2008 esbocé ya un atisbo de su biografía, tras arduas investigaciones, que resumía de esta manera:

El maestro Enrique nació en la ciudad del Ebro en el mes de Augusto del A.D. 1183 en el seno de una familia de artesanos, siendo sus padres José de Albalate y María de Mediana, quienes, en un principio, al ser segundón entregaron al niño para su educacion al monasterio de Santa Maria de Sigena, donde permanecio durante diez largos años aprendiendo las artes del Trivium (Gramática, Retórica y Dialéctica) y el Quadrivium (Aritmética, Música, Geometría y Astronomía), lo cual lo convirtió en hombre muy bien instruido y letrado. (1) Sin embargo su brillante carrera de jurista se truncó al cumplir los veinte años, aproximadamente, cuando por una locura de juventud y arrastrado por una lujuria que nunca terminó de abandonarle, el muchacho huyó del monasterio en pos de una joven novicia castellana (Sigena es monasterio duplice, de monjes e monjas) llamada Laura de Vandelvira, que lo prendió de sus encantos y le propuso la fuga, arrepintiéndose la bella al poco tiempo y dejándolo compuesto y sin dama, a la cual estranguló con sus propias manos, preso de la ira y el despecho, echando sobre sus espaldas el terrible pecado del asesinato (2). No atreviéndose a regresar al monasterio y sin posibilidad de volver a su hogar, decidió entonces unirse a las huestes de Su Majestad don Pedro II de Aragón, recibiendo así el perdón real, máxime al tratarse de una denuncia interpuesta por un súbdito del rey de Castilla. En la mesnada regia conoció a un grupo de caballeros que se proclamaban "Fideles Regi Aragoniae", habiéndose juramentado dar la vida por su monarca si fuese necesario.

Aprendió don Enrique con ellos el arte de la guerra, pero los nobles del rey consideraron muy por menudo las aptitudes intelectuales del joven aprendiz y decidieron nombrarlo su cronista y amanuense, encargándole la redacción de sus credenciales de Caballeros, confirmadas por el rey, y levantar acta de todas sus hazañas en el campo del honor (3). Sobre los años siguientes (entre 1205 y 1212) no se han hallado noticias, pero podemos conjeturar que maese Enrique perfeccionó el uso de las armas y se integró plenamente en la Mesnada Real, viajando al país de la Lengua de Oc, donde entró en contacto y simpatizó con el Catarismo en la corte tolosana. Acompañó maese Enrique de Çaragoça a los Fideles Regi y al rey de Aragón en la resonante victoria de Las Navas y, más tarde, en la defensa de los cátaros perseguidos por la cruzada de Inocencio III encabezada por Simón de Monfort. En la infame jornada del 13 de septiembre de 1213, en Muret, fue malherido por el caballero franco Alain de Roucy y tuvo la desgracia de ver morir a buena parte de aquellos bravos que tan bien le habían acogido y a los que tanto debía (4). Acabada su aventura occitana, el maese Enrique de Çaragoça acompañó después -ya de nuevo en tierras de la Corona de Aragón- a los nobles que se opusieron a Su Majestad don Jaime, que tan mal les había tratado al reivindicar los privilegios forales que por derecho les correspondían, hasta que viejo, cansado y harto de una vida de peripecias, luchas y enfrentamientos, decidió tomar los hábitos y retirarse al mismo monasterio de su juventud, donde desempeñará el cometido de cillerero del cenobio (ca. 1245). En 1248 el anciano tomó los cálamos para recopilar las experiencias de su azarosa vida en una recopilación de crónicas escritas en el mismo scriptorium sigenense... (5)


NOTAS

(1) Sobre la infancia y formación del amanuense, se han consultado los legajos A-3445 y A-3879 (bis) de la sección 7-C del Archivo del Arzobispado de Zaragoza, donde se encuentran la partida de bautismo de Enrique de Çaragoça y ciertos datos recogidos por dom Anselmo de Cantavieja, párroco de la iglesia de las Santas Masas donde fue bautizado y al que la familia del cronista tenía en gran estima.

(2) Archivo de Protocolos Notariales de Zaragoza. Legajo 13.458-M con sello real. A.D. 1204. Petición de búsqueda y captura hecha por el barón don Juan de la Cruz de Vandelvira, natural de la villa burgalesa de Covarrubias, al rey de Aragón sobre la persona de Enrique de Çaragoça por el crimen cometido sobre la novicia donna Laura de Vandelvira. Caso sobreseído por iussio regis expresa de S.M. don Pedro II de Aragón. La iussio regis (lit: "mandato del rey") es una orden real decretada con efecto ejecutivo inmediato. Máxima expresión del poder del monarca, no puede ser desobedecida bajo ningún concepto.

(3) Armorial e Cronicón de los Nobles Caballeros Fideles Regi escrito por el cronista don Enrique de Çaragoça. A. D. 1248. Manuscrito. Carcassonne, col. particular. Ejemplar único. Fols. 34-37.

(4) "Et á la fin de la bataille furent trouvés dans les champs de Mureth plusieurs corpes morts parmi les lances et les épées, tels que ceux des chevaliers Aznar Pardo, et Roderic de Liçana et molts d'autres. Et l'un d'eux était encore vivant mais très mal blessé, et il demandait confession, en disant d'être le croniste Henri des Fideles du roi d'Aragon et qui avait être tué aussi par le Chevalier Alain de Roucy, Dieu garde..." (Histoire de la Sainte Croissade contre les Cathares. Artois de Rocamadour. Ed. en Carcassonne, 1587. Pág. 142.)

(5) Armorial e Cronicón de los Nobles Caballeros Fideles Regi.... Op cit. Fol. 16

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Pero la historia de esta búsqueda se remonta a unos años atrás con el hallazgo de un manuscrito...

Todo empezó con una afición tan extendida entre los profesionales de la Historia como es la de recorrer pausada y atentamente abadías, catedrales, monasterios, palacios o castillos de la geografía europea a la busca del detalle curioso, de la emoción que emana de estos lugares de la memoria o, simplemente, de disfrutar de unos instantes de paz, sosiego y embeleso ante la belleza creada por el Hombre para mayor Gloria de Dios... o de sí mismo.

Fue, pues, visitando el monasterio dúplice de Nuestra Señora de Sijena hace ya unos seis años cuando, entristecido por los estragos que los avatares de la historia han producido sobre las venerables piedras del cenobio benedictino, entré en conversación con una anciana vilanovana que daba un paseo por el exterior de los ábsides de la iglesia. Me contó que una tía suya había profesado en el monasterio cuando todavía las sorores dejaban oir sus angelicales cánticos en el coro del bello templo y la Madre Superiora atendía las peticiones de sus hijas en Cristo en la maravillosa sacristía bellamente iluminada por un desconocido pintor anglonormando. Nada de ello queda hoy, sino el esqueleto de esa pasada grandeza y unos cuantos negativos fotográficos donde se adivina en blanco y negro la belleza de tales obras maestras de las artes medievales aragonesas.

Fue la anciana señora, María de nombre, quien me habló por primera vez del Cronicón... Al parecer –dijo- cuando el monasterio fue asaltado por las columnas anarquistas procedentes de Cataluña en el 36 su tía, sor Amada de la Cruz, natural de Osera de Ebro, logró escapar hacia Zaragoza llevándose consigo lo poco que pudo rescatar antes de que las turbas vociferantes entrasen en el cenobio dando vivas a la República, a Durruti y a la Libertad mientras aplicaban teas y antorchas al monasterio en un alarde de incultura, estupidez y odio visceral hacia todo lo que sonase a Iglesia, por bello y notable que fuese...

Uno de los objetos rescatados por la monja fue un manuscrito en el que un viejo monje narraba sus peripecias en distintos lugares de la geografía española en los albores del siglo XIII, acompañando a un grupo de caballeros armados que, al parecer, había luchado junto a Pedro II el Católico de Aragón y su hijo don Jaime I. Sin mucho convencimiento, como pueden ustedes imaginarse, pregunté a doña María qué había sido del manuscrito y, naturalmente, la anciana no supo darme noticia de él. Tan solo sabía que había ido a parar a Zaragoza, desapareciendo en el río revuelto de la guerra civil, pasando de unas manos a otras hasta perderse su rastro.

Sin embargo, el gusanillo de la curiosidad había anidado ya en mi intelecto de historiador y me propuse, al menos, iniciar una pesquisa para averigüar qué había podido ocurrir con el viejo manuscrito. Pregunté a doña María si tenía alguna familia aún en Zaragoza que pudiera saber algo del texto y me comentó que sus únicos familiares en la capital del reino eran sus hijas y nietos, pero que su hermana mayor quizás pudiera darme alguna noticia más sobre el cronicón medieval.

No me extenderé demasiado en los detalles. Baste saber que, después de varios viajes por Aragón, Castilla y Cataluña y aún por Italia y Francia (afortunadamente mi visita a Sijena había tenido lugar en mayo y disponía de un verano que disfrutar en viajes e investigaciones), indagando aquí y allá acerca del manuscrito sijenense, y cuando ya casi desistía de mi empeño, convencido como estaba de su defiitiva desaparición, logré localizarlo en una colección particular en Carcassonne.

Fue emocionante tener en mis manos aquel volumen de unos 25 cm. de largo por 18 de ancho, escrito en pergamino de vitela sin ilustraciones y encuadernado en cuero. El texto estaba datado en 1248 aunque sin duda había sido reencuadernado quizás en el siglo XVIII a juzgar por el estilo y la factura de la encuadernación. Constaba de unas doscientas páginas y estaba dividido en cuatro decenas de capítulos de diferente extensión donde el anciano monje contaba a la posteridad las peripecias de un grupo de nobles aragoneses a los que llama “Fideles Regi”. Cada capítulo estaba iluminado con una capital inicial bellamente ilustrada y se dedicaba a una algarada, evento o aventura vivida por el monje benedictino Dom Enrique de Çaragoça junto a sus hermanos de armas, oscuro personaje de quien no tardé en comenzar algunas indagaciones que me habrían de ocupar más tiempo del que disponía.

El trabajo fue arduo, pero realmente enriquecedor. Supe así de las notables andanzas de un grupo de caballeros medievales a los que citan nada menos que Jerónimo Zurita y el mismo rey don Jaime en su Llibre dels feyts, los Fideles Regi del rey de Aragón, don Rodrigo de Lizana, don Atho de Foces, don Pero Maza, don García Romeu, don Gombaldo de Tramacet, don Artal de Alagón, Lope Fernández de Luna, Ruy Ximénez de Urrea, Ximeno Cornel y su hijo, Pero Cornel, así como otros no tan conocidos como don Françesc de la Birra (de origen sin duda occitano e incluso lombardo) y hasta un ricohombre castellano, don Juan Núñez de Lara, desfilaba también por sus páginas...

Pero era un texto realmente extrañísimo, pues se mezclaban en él datos y acontecimientos que revelaban saltos temporales y espaciales impresionantes y a lo largo de al menos cuatro años. Se hablaba en sus páginas, por ejemplo, de lances tan extraños como la presentación de Perceval, la recreación de la Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza, las llamadas “Alfonsadas” de Calatayud (referidas tal vez a Alfonso II el Casto, dada la época en que fue redactado el manuscrito), las Bodas de Isabel de Segura con don Pedro de Azagra en Teruel y otros eventos tan insólitos como las justas de Daroca, la batalla de Maderuelo o la toma de Peracense (referida en al menos cuatro ocsaiones consecutivas). ¡Incluso dos de las crónicas hablan del Compromiso de Caspe, sucedido doscientos años después de la batalla de Muret, en la que participó dom Enrique de Çaragoça!

Pero además la capacidad de traslado de este notable cronista es asimismo sorprendente, pues lo encontramos a finales de junio de 1367 en Anento... ¡y tan solo siete días después aparece en Peracense (Teruel) y dice estar en el año 1210! Tras mucho pensar he llegado a la conclusión de que sólo puede tratarse de los delirios de un loco. En fin. Obviando muchas dudas y cuestiones sin resolver, decidí presentarlo a mis lectores dividido en casi cuarenta capítulos, publicados en soporte informático tal y como lo transcribí, palabra por palabra, si bien reduciendo al máximo las notas tironianas y eludiendo las abreviaturas en aras de una mayor claridad.

Las crónicas de Enrique de Çaragoça terminan inexplicablemente en torno al mes de mayo de 1211 con la llamada "Crónica de Argüeso", un pequeño castillo en tierras cántabras al que algunos Fideles Regi acudieron en la primavera de dicho año. Esta última crónica es en verdad muy extraña, pues si bien otras anteriores (como la de Peracense del año 1209) presentaban restos de raspado que indicaban la supresión de algunos fragmentos por razones que se me escapan, en la crónica de Argüeso tales raspados eran mucho más numerosos y perceptibles, lo que indicaba que el buen monje había decidido censurar muchos más datos que en crónicas anteriores. Desconcertante.

A partir de ese momento, pues, en mayo de 1211 se hace el silencio en el cronicón de Enrique de Çaragoça. Mis investigaciones se dirigen ahora a esclarecer qué razón pudo silenciar los cálamos del monje benedictino, si bien ando siguiendo ya algunas pistas en anotaciones halladas en las páginas finales del manuscrito (por ejemplo, una que señala Stat Amicitia pristina nomine, nomina nuda tenemus: "De la hermosa Amistad sólo permanece el nombre, sólo nos quedan nombres desnudos") que apuntan hacia una grave crisis de conciencia que llevó al escribano a tomar decisiones trascendentales en su vida, aunque no he conseguido averiguar aún de qué naturaleza...

Quedo, pues, aquí en mi estudio analizando esas palabras y escudriñando el pasado de este personaje que, después de tantos años estudiándolo y poniéndome en su lugar, ha llegado a formar parte íntima de mí mismo...

domingo, 24 de julio de 2011

Amy Winehouse

Decir que Amy Winehouse ha muerto no es realmente una novedad. Si había en nuestro tiempo una muerte anunciada de antemano con evidencia letal era la de la princesa de los moños imposibles, la cara de caballo y la cálida voz de contralto. Una corta vida de excesos con las drogas y el alcohol ha terminado como se anunciaba día tras día, concierto tras concierto y escándalo tras escándalo, el último el día 18 de junio de este mismo año, cuando apareció sobre el escenario de Belgrado en un estado, más que lamentable, patético.

Ganadora de trece premios internacionales en sólo 8 años de carrera musical (su primer disco data del año 2003), sus problemas con las drogas y el alcohol dieron lugar a escándalos que la convirtieron en una figura mediática más por ellos que por la calidad de su música, que no niego (aunque la cuestione) pero que quedaba en segundo plano ante sus continuas apariciones en la prensa sensacionalista. No había semana en la que el horrendo moño de la diva no apareciese en las portadas de los "tabloids" británicos y extranjeros. Y por fin, la tarde del sábado 23 de julio de 2011 la encontraron muerta en su apartamento de Londres. Todavía no se sabe por qué causas, pero resulta más que plausible que su autopsia revele la presencia del cóctel letal de cocaína, éxtasis, heroína, crack, ketamina y alcohol que solía meterse en el cuerpo la señorita a pesar de sus sucesivas curas de desintoxicación...

Sin embargo la letra de sus propias canciones hablaba de la negativa a someterse a ellas. En "Rehab" (su canción-fetiche, ya que es la que la radio y la televisión nos ha machacado hasta la náusea) Amy cantaba que "Ellos trataron de llevarme a rehabilitación y yo dije NO, NO, NO". ¿Por qué? Pues ella sabrá, pero dudo que ahora le importe demasiado.

En fin, hija, te diría que lo siento, pero ni me caías bien, ni me parecías ninguna maravilla, ni me gustaba tu canción. Y tu leyenda maldita de muñeca rota por el éxito no me la trago. Te has muerto por gilipollas, porque te lo has buscado, porque te ha dado la real gana y porque encima lo ibas anunciando. Y, la verdad, sentir lástima por alguien así pues va a ser que...

"NO, NO, NO"

lunes, 18 de julio de 2011

Sobre reyes y repúblicas

Vale, no tengo ninguna vergüenza en confesarlo: yo no soy "monárquico", pero sí "juancarlista".


En unos tiempos en que el republicanismo parece que gana cada vez más adeptos en España y que la figura de nuestro rey se enturbia y desprestigia a marchas forzadas por vete tú a saber qué intereses visibles u ocultos, parece extraño, anacrónico e incluso retrógrado defender una institución tan añeja y rancia como la Corona. Por eso, aprovechando que hoy es 18 de julio (¡aciaga rememoración, a fe mía!) y que el Pisuerga pasa por Valladolid, voy a romper una lanza por una figura que me cae simpática, aunque sólo sea por la cantidad de mierda que le está cayendo encima al pobre hombre, y arrojada por parte de gente que, en el mejor de los casos, tiene la misma idea de Historia Contemporánea de España que de la cría del berberecho o, en el peor, de sinvergüenzas que la interpretan a su manera y para sus fines, sean los que sean.


Juan Carlos de Borbón y Borbón, se llama el sujeto. Y ha sido objeto de cuchufletas y difamaciones varias prácticamente desde el comienzo de su reinado y aún antes. Recuerdo a mi abuelo Pepe comentando en plan de guasa que Franco había sido visitado en La Paz por una comisión de ATADES al enterarse de la visita del entonces príncipe al dictador en la famosa clínica madrileña, dando a entender que era "discapacitado mental" (como se dice ahora). También recuerdo que en algunos círculos se le llamaba Juan Carlos I "El Breve" aludiendo al escaso tiempo de reinado que se le auguraba si no se apresuraba a llevar a cabo los cambios necesarios para transformar a España en un estado democrático de derecho. Siempre se ha dicho que era/es medio tonto (¡menos mal, que si llega a ser listo se convierte en Hugo Chávez!), que es un putero, que su relación con doña Sofía es pura comedia, que en el golpe de Estado del 23F estaba de acuerdo con los militares golpistas hasta que se dio cuenta de que estaban abocados al fracaso, que en la Transición no fue más que un simple comparsa manejado por los verdaderos artífices de la misma (los políticos, la banca, las fuerzas sociales...), que existe una conspiración por parte de la prensa española (especialmente la "rosa" y la sensacionalista) para mantener impoluto su prestigio y no indagar en los trapos sucios de la Casa Real y mil y una CHORRADAS más, unas veces basadas en rumores no confirmados y otras, simplemente, en invenciones o en abiertas difamaciones...


Sí, desde luego. Es bien cierto que los republicanos acérrimos se aferran al hecho de que fue un personaje designado por el dictador en 1969 para sucederle a su muerte con el fin de dejarlo todo "atado y bien atado", pero esos mismos republicanos se olvidan de que el entonces príncipe JAMÁS aspiró a suplantar a su padre don Juan (heredero legítimo de la corona española), que fue éste quien acabó abdicando en su hijo y que es más que dudoso que Franco hubiese nombrado sucesor a don Juan Carlos de haber sabido el proceso de transición que iba a orquestar en España a partir de 1975 y, sobre todo, los resultados actuales del mismo. Como también olvidan que la aprobación de la Constitución española de 1978 por sufragio universal el 8 de diciembre de ese mismo año RATIFICABA democráticamente a la figura del rey, que aparece perfectamente definida en el articulado de la Carta Magna y que fue aceptada mayoritariamente por el pueblo español en referéndum.


Por lo demás, pues nada... Un inútil. Bueno, vale, antes de morirse Franco, tuvo el hombre que hacerse cargo del fregao del Sáhara y, después, tomar las riendas del estado mientras desmontaba poco a poco todo el rancio aparato institucional del franquismo con la ayuda de políticos como Adolfo Suárez, Torcuato Fernández Miranda (que muchos "republicanos" no saben ni quién fue), Gabriel Cisneros o los mismos Manuel Fraga y Santiago Carrillo, militares como Manuel Gutiérrez Mellado (otro "desconocido"), sindicalistas como Marcelino Camacho o Nicolás Redondo y un largo etc. Y cuando estaba todo casi ya organizado, el 23 de febrero de 1981 unos cuantos descerebrados con uniforme decidieron ofrecer en bandeja una excusa a los terroristas para continuar con sus asesinatos protagonizando un golpe de Estado dentro de la más rancia tradición espaola decimonónica. Y el rey tuvo que tomar de nuevo las riendas del país para llamar al orden a sus subordinados y restaurar la normalidad democrática. Y no me vengáis con memeces: estoy convencidísimo de que si don Juan Carlos hubiese decidido desde el principio ponerse del lado de los golpistas -como afirman los sesudos conocedores de las cloacas de la historia de España sin prueba alguna más que su calenturienta imaginación- éstos habrían triunfado a la primera, pues muchos mandos militares esperaban la reacción del rey para tomar posturas ante el golpe de Estado.


Pero todo esto carece de importancia. La memoria histórica española es muy flaca y olvida con una rapidez pasmosa. Y si no es posible olvidar, los interesados en ello manipulan convenientemente los datos para que todo "les cuadre" y, así, don Juan Carlos no sea más que un parásito que le chupa la sangre al pueblo español, un inútil que nunca ha servido para nada, un estúpido que no tiene dos dedos de frente ("¿Pogg qué no te callas?"), un putero que se acuesta hasta con las señoras de la limpieza de La Zarzuela y vaya usted a saber qué más... Y no, señores. Yo no comulgo con esas ruedas de molino. Para mí el rey es un más que digno representante de España en los foros internacionales (mucho más que González, Aznar, Zapatero y Rajoy juntitos de la mano) y digo más: si existe una conspiración entre los medios para mantener el mayor o menor prestigio de la Casa Real... pues me alegro que así sea. Al menos nos queda un motivo para que a España no se le descojonen de risa en la cara allá donde van nuestros "representantes electos".


Así que repito: por agradecimiento a los desvelos del rey por este país, soy "juancarlista". De su hijo Felipe... ya hablaremos otro rato.

viernes, 17 de junio de 2011

Julio Lafuente

Hoy hemos celebrado una emotiva comida de despedida a un amigo. Julio Lafuente Borque, profesor de Secundaria y verdadero maestro de sus compañeros, ha pasado a mejor vida... La que le ofrece la jubilación después de un porrón de años dedicado en cuerpo y alma a esta labor docente que a todos nosotros nos entusiasma de un modo u otro, con sus alegrías y sinsabores, pero que llevamos en la sangre de forma permanente.

Yo conocí a Julio hace tres años y me pareció una persona extraordinaria y un profesional admirable. Un hombre que vive por y para la Enseñanza, que comprende perfectamente a sus alumnos y que no se limita a enseñarles Geografía e Historia sino, sencillamente, a ser -como él mismo dice- "buena gente". Buenas personas, buenos ciudadanos, buenos amigos, como él mismo lo ha sido y lo sigue siendo para todos. Aprendí con él más de lo mucho que me han enseñado todos los compañeros de trabajo con que me he encontrado por esos institutos de Aragón en los que me ha tocado en suerte desarrollar mi labor profesional. Pero, además, siempre he encontrado en él un auténtico compañero, un amigo al que pedir consejo en muchos otros aspectos además del profesional. Un hombre campechano, sabio, responsable, un profesor vocacional donde los haya, a veces entrañablemente cascarrabias pero siempre justo y cariñoso con todos. En el más estricto y amplio de los sentidos: un maestro.

Ha sido una velada magnífica, le hemos hecho un par de regalos para que nos recuerde siempre con todo el cariño que se merece y han asomado algunas lagrimillas en los ojos de todos a la hora de los abrazos y los brindis. Y el remate ha sido cuando, tomando un café ya a la despedida, han aparecido en el bar un grupo de sus alumnos que acaban de terminar los estudios de Bachillerato y que tuvieron la inmensa suerte de tenerle como profesor cuando sólo se asomaban a la vida de estudiantes de secundaria, en un entorno un poco amedrentador en el que afortunadamente se encontraron con el buen hacer y la guía de un magnífico docente. Le han dedicado unas palabras muy hermosas y le han regalado uno de esos mapas mudos de Europa que tantísimas veces han estudiado y repasado con él, pero esta vez firmado por todos con sus mejores deseos. Son chicos cuyo futuro estará siempre marcado por el trabajo y la dedicación de su profesor.

Desde mi blog, Julio, te deseo que a partir de ahora seas mucho más feliz incluso de lo que hasta ahora has sido y nos has transmitido a todos. Que la senda de la vida te lleve a viajar por todo el mundo, como deseas, a seguir atesorando vivencias y a compartirlas con todos los que te queremos. Y sobre todo, a que sigas siendo la excelente persona que eres.

Porque (guárdame el secreto, compañero)... yo de mayor quiero ser como tú.

Un fortísimo abrazo, amigo mío. Muchísimas gracias por todo y que tengas muy buena suerte, desde lo más profundo de mi corazón...


"LO QUE HACEMOS POR ESTOS CHICOS Y CHICAS DEJA HUELLA"
(Julio Lafuente)






domingo, 5 de junio de 2011

FEUDORUM DOMINI


Qué bien lo dijo Antonio Machado hace más de 80 años

"Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar.
Pasar abriendo caminos,
caminos sobre la mar.

Nunca perseguí la Gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres ni canción...

Yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón..."

Hace ya más de cuatro años tuve la inmensa fortuna de conocer a un grupo de amigos unidos por la pasión hacia la Edad Media que me convencieron para que formase parte de una aventura que con el paso del tiempo fue haciéndose cada vez más apasionante. Me gustó la filosofía de ese grupo, su camaradería, su sinceridad y su seriedad en la búsqueda de un recreacionismo documentado, culto y didáctico. Y me quedé con ellos porque les animaba el mismo espíritu de divulgación y de amistad que he buscado siempre en cualquier colectivo en el que me haya visto implicado.

Desde el principio me hicieron sentir un Fidelis Regi, primero como el barón Aznar Pardo y luego, poco a poco, dando forma al personaje del escribano Enrique de Çaragoça, al que toda la recreación medieval española (cosa que sabéis bien que no es exagerada) pronto empezó a conocer a través de sus crónicas, que eran leídas con tal atención y deleite que llegaron a convertirse en toda una responsabilidad y un orgullo para mí puesto que en ellas, de alguna manera, se reflejaba fielmente la esencia de nuestro trabajo y los sentimientos que despertaban los diferentes eventos recreacionistas a los que acudí durante todos estos años. Más de cuarenta crónicas fueron subidas al foro del grupo, un grupo que poco a poco iba creciendo en miembros y en ambiciones, en amistad y en compañerismo, en seriedad y en documentación. Una evolución recreacionista asombrosa que se hacía evidente en cada concentración, en cada evento, en cada reunión de amigos.

Desde entonces el barón Aznar Pardo lució con orgullo la veste del dragón y su estandarte allá donde fue y maese Enrique de Çaragoça nunca dejó de plasmar en sus pergaminos las crónicas de los eventos a los que acudió y que fueron casi todos (salvo media docena de escasas excepciones) en los siguientes tres años de andadura. Y se sintió siempre acogido, apreciado y arropado por sus amigos, que nunca, jamás, le dieron la espalda en ningún momento y de los que aprendió todo lo que hoy sabe sobre la afición que nos une, además de formar parte de algo que era mucho más que un grupo de recreación. Como un Fidelis más viví momentos maravillosos y otros no tan buenos, hice frente a las maledicencias del exterior y me sobrepuse a los problemas y los roces internos por amor y fidelidad a mi grupo y a mis amigos... Del mismo modo, también mis muchos fallos (grandes o pequeños) me fueron advertidos con respeto y cariño y perdonados por el mismo motivo.

Pero poco a poco el grupo siguió creciendo. Cada año nuevos miembros venían a sumarse a la Hueste Real y ésta se hizo adulta, floreció como un almendro en primavera y se volvió cada vez más fuerte, llegando a convertirse en referente indiscutible de la recreación medieval aragonesa, adquiriendo una responsabilidad cada vez mayor. Una responsabilidad que poco a poco comenzaba ya a abrumarme... Sin embargo, Fidelis Regi empezaba también a dejar de ser un grupo de amigos. Con cerca de una veintena de miembros, la forma de actuar de unos y la disconformidad de otros empezó a hacer surgir desavenencias y discrepancias que al principio se superaban mal que bien, se ignoraban, se suavizaban o se trataban de olvidar por el bien de todos y para no hacer surgir la discordia, pues hasta ese momento todos habíamos formado una piña. Pero esas discrepancias se mantenían latentes, como un rescoldo esperando que un soplo de aire lo reavivase...

Yo también callaba, miraba hacia otro lado y contemporizaba fiándome del buen juicio de todos. Pero hablando con vosotros, disfrutando unos eventos y sufriendo en más de uno, a lo largo del último año he visto con profundo pesar y dolor de corazón cómo aquel grupo de amigos de los orígenes empezaba a convertirse en un grupo de amigos... y de “compañeros” en el cual no todos éramos iguales ni teníamos la misma voz ni el mismo voto. Darme cuenta de ese particular hizo que comenzase a sentirme cada vez más extraño y dolido porque era cada vez más consciente de que tarde o temprano me vería obligado a elegir entre mis amigos y mis compañeros. Una elección que sabía que me iba a resultar extremadamente dolorosa...

Y así ha sido, al final.

Durante las últimas semanas dicha situación ha llegado a afectarme incluso en mi propia salud. Y eso es algo que no puedo asumir. Por nada del mundo estoy dispuesto a repetir la experiencia. No quiero jugarme la salud por una afición y espero que todos lo comprendáis. Todo ello ha hecho que con una tristeza inmensa, con un dolor de corazón inimaginable y con todo el cariño que atesoro hacia las personas que me introdujeron en este fantástico mundo de la recreación, tome la decisión irrevocable de dejar Fidelis Regi. Dejarlo porque ya hace tiempo que no somos la piña que éramos por muchas mentiras que nos contemos, porque he visto llorar y ser menospreciadas a personas a las que quiero con todo mi corazón y porque ya no puedo sentirme a gusto en el grupo, para mi pesar. Dejarlo porque Fidelis Regi ha tomado unos derroteros a los que desgraciadamente no me atrevo a seguirlo. Demasiada responsabilidad, demasiadas desavenencias, demasiados problemas. Y yo no soy tan fuerte como puedo parecer... Lo único que quería era disfrutar del recreacionismo medieval, no terminar sufriéndolo ni mucho menos en la piel de personas a las que quiero.

No ha sido una decisión nada fácil de tomar y en ella han tenido que luchar durante muchos días la tristeza, la rabia, la decepción y los recuerdos. Recuerdos como las jornadas pasadas en Teruel, en Anento, en Peracense, las cenas a la luz de las velas, las actuaciones de "Les Morenitos", la vorágine de la preparación de los eventos... Cuatro años de experiencias, nada menos. Dejarlo atrás me ha costado lágrimas amargas y palabras que, como es costumbre en mí precipitación, estuvieron de más y espero que se me perdonen, como se me han perdonado tantas otras. Ya es sabido que somos esclavos de lo que decimos... y eso vale para todos. Rectificar, no obstante, sigue siendo virtud propia de sabios.

Anuncio, pues, mi marcha con la cabeza bien alta por la satisfacción de haber sido durante cuatro años un Fidelis y consciente de que debo empezar una nueva etapa como persona y como recreacionista. Mi amistad sincera, mi cariño, cuarenta crónicas, cinco romances y más de 5000 intervenciones colgadas en el foro y mi trabajo (mayor o menor) en prácticamente todos los eventos organizados por Fidelis en cuatro años son el legado que dejo al grupo. Recuerdos imborrables, personas estupendas, experiencias maravillosas, amigos y compañeros excelentes son el único equipaje que quiero guardar en mi memoria, así como el deseo de mantener una amistad que mi decisión de dejar el grupo no tiene por qué suponer que se destruya.

He tomado, pues, otro barco que lleva en su popa el nombre de Feudorum Domini. Un navío que llevará su propio rumbo y que no tiene por qué ser distinto del que hasta ahora tripulaba con el resto de mis compañeros y amigos. Un buque que espero que siga formando parte de la misma flota que sigue la misma estrella.

Así, pues... buen viento a todos en la nueva singladura y que el destino nos lleve, ojalá que de la mano, hacia el mismo puerto...

Enrique de Çaragoça

lunes, 30 de mayo de 2011

Publicidad desafortunada

Realmente, hay veces que los publicistas o los responsables de los anuncios insertos en los periódicos se merecen palos sin cuento...

He aquí un "pantallazo" de la web del periódico "El País"... Habla del brutal accidente que este fin de semana tuvo el torero José Ortega Cano y que se saldó con un muerto y con el torero en estado crítico (en este momento ingresado en la UCI del hospital "Vírgen de la Macarena" de Sevilla. Pero lo que chirría un poco no es la noticia (con ser lamentable, por muy poderoso y famoso que sea el accidentado) sino... el anuncio de la derecha. Fijáos bien:





"Honda nosequéhostias"


"CREADO PARA ACELERAR TUS PULSACIONES"


Bravo, bravo... Ahí, con tacto, con delicadeza... Como tiene que ser.

Ay, Señor, ¿será verdad que nos estamos volviendo gilipollas todos?

domingo, 22 de mayo de 2011

¡Democracia Real Ya!

Ufff...

Bueno, pues de nuevo nos encontramos ante un hecho que requiere una toma de postura, una respuesta, una opinión...

A decir verdad, me sorprendió este movimiento cuando surgió hace apenas quince días, y no sé por qué. Después de las movidas en el mundo islámico (Túnez, Egipto, Libia, Yemen, Siria...) no podía pasar mucho tiempo antes de que millones de parados y de jóvenes "no-future" españoles se lanzasen a la calle indignados por una situación que resulta intolerable en cualquier estado de derecho, pero como en España somos como somos imaginaba que el apollardamiento reinante, la pachorra y el conformismo nos mantendrían pegados a la caja tonta, a la Playstation, al Facebook o al MSN mirándonos el ombligo. Pero, mira tú, precisamente han sido las redes sociales las que han jugado el papel más determinante para el estallido de la indignación...

Yo, la verdad, no sé qué pensar. No creo en los políticos ni en sus promesas, no creo en un sistema electoral que permite a sospechosos imputados en casos de corrupción o a simpatizantes abertzales del terrorismo etarra participar en el proceso democrático de mi país como si nada tuviera que ver su imputación con la posibilidad de gobernar ayuntamientos o comunidades autónomas, no confío en que mi voto (sea del tipo que sea) vaya a cambiar una situación que está podrida desde sus cimientos y que precisa de una renovación completa y radical... Serían necesarias medidas como la apertura de las listas electorales para poder votar a personas, y no a partidos políticos, la auditoría feroz a todos los jerifaltes con responsabilidad de gobierno al acabar su legislatura para averiguar si se ha producido un enriquecimiento anormal de sus bienes o posesiones (con acceso, naturalmente, a sus cuentas privadas en el extranjero y a las de sus familiares, amigos o empresas vinculadas a esos individuos), la prisión sin fianza y con cumplimiento absoluto de condena a todos los chorizos y mangantes condenados por corrupción demostrada, la independencia real de los tres poderes para evitar chanchullos y manejos internos en beneficio de la clase gobernante (que de eso sabía mucho un señor llamado Montesquieu), las reducciones drásticas de salarios, dietas, pensiones vitalicias y demás chollos a los políticos y, en fin, unas cuantas medidas más que garantizasen una verdadera Democracia Real Ya...

Sin embargo, aunque es realmente hermoso ver despertar a la gente de una vez y darse cuenta de que esto no se arregla votando, porque votando fue como empezó y votando es como ha continuado legislatura tras legislatura, no las tengo todas conmigo. Y es que siempre hay hijos de la grandísima puta que utilizan la fuerza de la masa indignada -que, al fin y al cabo, es moldeable como la arcilla- para arrimar el ascua a su sardina, sea ésta el "antisistemismo perroflauta violento", el "facherío intereconomista anticomunista" o cualquiera de los numerosísimos partidos, partiditos y partidetes que pululan en papeletas sobre las mesas en los colegios electorales (y que a veces son de verdadera risión). Como decía un usuario de Facebook: ¿Os imagináis un país regido por perroflautas antisistema?... O, por el contrario... ¿No fueron unos tales Adolfo Hitler y Benito Mussolini quienes se auparon sobre la mierda del malestar y la desesperación para encaramarse al poder a través de las urnas utilizando la más vil demagogia...?

Ya dije en una ocasión, hablando de la supuesta "huelga general" del año pasado, que todas las revoluciones han sido hechas y que siempre acaban en manos de los de siempre... ¿Vamos a creernos que unos políticos acostumbrados a vivir como pachás van a renunciar a sus privilegios por mucha voz de la calle que escuchen (si es que llegan a escucharla, que lo dudo)? En absoluto. Todo ser humano, por su propia naturaleza, es corrompido por el poder y nadie se salva de ello. Hasta el más honesto se ve sometido a tales presiones procedentes de la propia dinámica del chanchullo político que termina por corromperse o, en el mejor y más ético de los casos, dimitir (creo que en esta España de pandereta ha sido Adolfo Suárez el único que tuvo agallas para hacerlo, lo cual le honra). Así pues, ¿qué nos queda? ¿hacer una nueva -la última- revolución para que sus dirigentes acaben como los propios corruptos a los que han conseguido destituir?

La cosa tiene mala solución. Y, como ya he dicho también en otro lugar de este mismo blog, a mis 45 años ya estoy yo muy mayor para coger el Kalashnikof y liarme a hostias con el primero que me pida el voto para el PP, el PSOE o su puta madre... Así que dejadme que haga yo mi propia revolución. En las aulas. Con mis medios.
In my way...