martes, 15 de febrero de 2011

El pastel de mierda


Imaginad que se aproxima el cumpleaños de un amigo y que se os ha olvidado prepararle un regalo. Entonces, a unos pocos días de la celebración, a unos cuantos se les ocurre hacer un pastel. Pero como no tienen experiencia y, además, corre mucha prisa, confunden el chocolate con el excremento de un perro y se ponen a elaborar, así de cualquier manera, una tarta de mierda. Imaginad que vosotros os dáis cuenta de la confusión y se lo decís, pero los intrépidos "cocineros" se empeñan en que a pesar de todo va a saber muy rico y te piden que les ayudes, que les eches una mano y que no seas aguafiestas. Pero, lógicamente, como vosotros no estáis por la labor de mancharos con esa porquería decidís no colaborar, les repetís que están haciendo el pastel equivocadamente y os laváis las manos del asunto. El pastel de mierda queda precioso, parece de chocolate, pero huele de lejos y los cocineros están resfriados y no pueden apreciarlo. Y cuando llega el día de la celebración, lo sirven con un montón de velitas, adornados con cintas de colores y con bengalas. Pero, claro, al verlo y aspirar su "aroma" todo el mundo sale de estampida y se quedan más solos que la una...

Y AHORA IMAGINAD, POR ÚLTIMO, QUE DESPUÉS DEL DESAGUISADO ENCIMA OS ECHAN LAS CULPAS A VOSOTROS PORQUE "NO HABÉIS QUERIDO COLABORAR" EN LA REALIZACIÓN DE UN PASTEL DE MIERDA...

Moraleja: "Ni contigo ni sin tí tienen mis males remedio..."

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